Calaveras literarias de maestros

profesores  calavertEntre gritos y lamentos se escucha la catrina en el patio de la escuela
¡Hay mis hijos! con desgarrador grito
La profesora la escucho
¡Oye catrina ya no des lata!
Ten una calaverita de dulce y nata y ya vete para tu casa.

En cada alborada la profesora fumaba un cigarro
Un día un catrín llego ¡Me regalas uno! La profesora alegre le convido
Ella no sabía que el catrín no fumaba y que era la muerte
¡Maestra, hoy es el día de tu velorio!
pero no te preocupes, termina tu cigarro